GRINGOS, OBESIDAD, HAMBRE Y TERCER MUNDO

La obesidad es el precio que pagan los habitantes de los países ricos por su egoísmo ante la desnutrición galopante que azota a los pueblos del tercer mundo. La grasa esta acabando con los gringos, en un acto casi irónico la epidemiología norteamericana se ha sacudido del letargo en que los tecnócratas y consorcios internacionales productores de comida chatarra la subsumieron para defender intereses meramente comerciales, al declarar la obesidad un problema de seguridad nacional. Hay que resaltar la lucha de los médicos que desde fuera del establishment pusieron el dedo en la llaga de la ignorancia aparatosa que en materia de nutrición padece el promedio de la población, tanto allá como acá. El problema se agudizo con la introducción de los comerciales de T.V., que enseñaron a los niños a convertirse en adictos al azúcar, las harinas, las bebidas gaseosas, las comidas rápidas, los fritos y otras chinchurrias modernas ...

EL HUMOR NEGRO DE LOS DESPLAZADOS DE LA...

En estos tiempos de violencia aún queda lugar para el humor, negro humor.
Estuve de visita en la mágica región de La Mojana, conversando con mi compadre Justo Cabrera, médico, escritor, poeta y cantautor, quien me presentó a un viejo amigo de su familia, sobreviviente del dolor que produce en el corazón al verse, de la noche a la mañana viviendo en pueblo ajeno donde la gente no entiende las costumbres de uno, me decía Don Rafa *.
Su drama comenzó cuatro días después de haber llegado a Cartagena a casa de sus hijos; Rafa se negaba rotundamente a defecar en esos embudos que ustedes llaman inodoros, carajo. Como se les ocurre que uno va a defecar sentado, Cuando se ha visto eso?; además como va a prender uno el tabaco dentro de un cuartico de baño de esos encerrados?. Yo alla en Bajo Grande me acostumbré desde chiquito a ...

LA AMNESIA ESOTÉRICA DE JUANCHO...

O ákale que ande (Oh! ciego de la mente) A. Singh. Andaba buscando un pretexto, un verso, un epígrafe prestado, alguna palabra de poder (un mantra), o simplemente una interjección en el lenguaje de los dioses que le sirviera de báculo sagrado para no dejar caer su espíritu en el círculo infernal de la desidia.
Había llegado la noche del destierro del edén, la que sigue al ocaso indiferente de la desobediencia, la oscuridad se fue apoderando poco a poco de la luz que aún quedaba en esa alma, condenada a purgar aquí en la tierra, la sentencia que el poder de los innobles le impusiera de las manos de sus jueces.
De no haber sido testigo de los hechos, no rezaría ni un padre nuestro por ese hombre que pude conocer en circunstancias que de sólo recordarlas, me estremezco. Había nacido, por desgracia, en noble cuna y arrastrando por ...

EL MAESTRO CARLOS M. PALACIO

El honor obliga Dicho medioeval. Uno tiene fantasías que de tanto invocarlas se realizan. Cuando llegué a Barranquilla, en pleno furor marxista del setenta y uno, lo primero que me impacto fue el hervidero de ideas del bachillerato de la Libre que, junto con las brisas decembrinas –entonces mas festivas y dulces– y la vertiginosa desesperación de las nubes al cruzar por los cielos de este pueblo grande, me hizo adoptar a La Arenosa como mi tercera patria, no obstante ser cuna de abominables instrumentos de alienación de la juventud de esa época, como eran el Junior, la salsa y la bola de trapo.
Confieso que después aprendí a quererlos a pesar del discurso antedicho inyectado por mi mentor espiritual y, nunca bien ponderado, maestro de metodología científica, Carlos M. Palacio.
Creó una cátedra que llamaba Investigación y el objetivo era imbuir a los estudiantes del espíritu de los ídolos ...